domingo, 22 de abril de 2018

Un maridaje atípico

El pasado 8 de abril fuimos a un maridaje de arte y gastronomía local. ¿Os imagináis mezclar cuadros collage con mermelada de aceite? Una gozada en los cinco sentidos. 



El evento lo organizó Gemma, de Red Flavors, y se llama literalmente Un Maridatge Atípic. Es una empresaria que organiza eventos gastronómicos de este tipo aparte de llevar las redes sociales y contenido web de muchas otras empresas. Su objetivo es hacer creer a los empresarios de Lleida de todo el potencial que tienen. 

Gemma (Red Flavors); Carme (Pati Blau); Gerard (Elixirs de Ponent); Marina (Marina Dalmau); Montse (Cal Senzill); Cisco (Dominis de Granyena)


Por eso lo organizó en el Pati Blau, uno de mis restaurantes favoritos, se encuentran en Puigverd de Lleida. Exacto, un pueblo cercano a la capital ilerdense. Allí se convocó a Cisco, de Dominis de Granyena, Gerard, de Elixirs de Ponent, y Montse, de Cal Senzill. De hecho yo fui invitada por esta última compañía y es que me declaro muy fan de sus mermelada. ¡Y estaría salvada si solo fueran mermeladas! Pues hacen desde salsa de “calçots”, una variedad de “all i oli” y su famosa vinagreta “Quim va parir!” con su famoso final feliz.

Cal Senzill


Dominis de Granyena son productores de aceite de les Garrigues. Con los excedentes hacen crema de cacao, como la famosa “Nocilla”, así como chocolate en tableta. Son todo productos ecológicos y, como me comentó Cisco, ya lo comercializan en algunos colegios. Por otra parte, Elixirs de Ponent, son licores de limón y naranja. También son productos ecológicos que ya han ganado una medalla de oro en una cata internacional. El dúo dinámico son “Limonetti” y “Tarongetti”. 

Dominis de Granyena


Y todo ello acompañado de los cuadros de Marina Dalmau, la artista. Aunque ella diga que no es una artista. Comentó que le encanta dibujar y que empezó por allí. Luego cogió hilos, cintas y vetas y surgió su obra collage. Lo que más me gustó fue el color. 

Albert con la obra de Marina Dalmau 


La velada terminó fantásticamente puesto que nos quedamos a comer en el restaurante. La verdad podríamos haber comido un plato de cada de la carta así que pedimos cosas diferentes para poder probarlo todo. Destacaré los caracoles que los cocinaron con el chocolate de Dominis de Granyena, para que entendáis el nivel.



Ahora es vuestro turno de derribar la pantalla desde donde estáis leyendo esto y salir a probar estos fantásticos productos artesanos. Como estoy haciendo yo, mientras escribo junto a mí tengo una tostada con “dolç de sauc” de Cal Senzill. ¿Cuál es el que más os gustaría probar? 

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