10 curiosidades sobre el pasaporte 🛂 Instantes de Tiempo

El otro día fui a renovarme el pasaporte. ¿A alguien más le pone nervioso entrar donde la Policía Nacional? No es un lugar que pueda recomendar, pero lo que sí puedo hacer es compartir diez curiosidades que no sabías acerca de vuestro pasaporte. Id a buscarlo y os cuento.


1. El primer pasaporte de la historia

La primera vez que se oye hablar sobre pasaportes es en los textos bíblicos, referidos a un documento que permitía un viaje “seguro” a su portador expedido por las autoridades. La palabra pasaporte no se empezó a utilizar hasta la época medieval, indicando qué puertas (portes) podía abrir. El rey Enrique V de Inglaterra lo comenzó a usar a modo de documento identificativo para que sus súbditos acreditaran su identidad en el extranjero.

2. Los mejores pasaportes del mundo

En la actualidad existe el Henley Passport Index, que elabora el ranking de los pasaportes más poderosos del mundo midiendo a cuántos destinos se puede viajar sin visado (o tramitándolo directamente a la llegada). En los primeros puestos de la lista se sitúan de forma habitual potencias asiáticas y europeas como Singapur, Japón, Francia o Alemania. España se encuentra permanentemente en el podio mundial, otorgando acceso libre a más de 190 países. En el polo opuesto se encuentran documentos como el de Afganistán, con restricciones severas.

Oberhausen, Alemania

3. Los pasaportes con excepciones geográficas

Por un lado, tenemos países que históricamente no han reconocido la existencia de ciertos Estados y, como consecuencia, vetan su entrada (por ejemplo, algunos pasaportes de Oriente Medio incluían restricciones para viajar a Israel). Algo similar ocurría en el pasado con los pasaportes de los descendientes de los Habsburgo, en los que se especificaba que eran válidos para todo el mundo excepto para Austria, como condición estipulada para su exilio.

4. Medidas estándares internacionales

El impacto de la Primera Guerra Mundial revolucionó la documentación de viajes. En 1920, debido a las masivas migraciones, se celebró una conferencia internacional para unificar las características físicas de los pasaportes: un formato de libreta (dejando atrás las viejas hojas manuscritas), de unas 32 páginas, con el escudo nacional en la portada. La fotografía se convirtió en un requisito obligatorio tras descubrirse que espías extranjeros cruzaban fronteras con identificaciones falsas.

Dublín, Irlanda

5. El pasaporte más difícil de falsificar

Los pasaportes modernos incorporan medidas de seguridad alucinantes. Por ejemplo, si pones el pasaporte noruego bajo luz ultravioleta, aparece una preciosa aurora boreal. Por su parte, el pasaporte de Nicaragua cuenta con cerca de 90 medidas de seguridad, convirtiéndolo en uno de los más seguros del planeta. Y un consejo viajero: para evitar problemas en la aduana, cuida que tu libreta esté en perfecto estado y que la foto sea lo más fiel posible a tu aspecto actual.

6. Hay distintos tipos de pasaporte

No todos son iguales. Tenemos el ordinario o turístico (el que la gran mayoría tiene en casa), el oficial (reservado para empleados gubernamentales), el diplomático (uno de los más exclusivos del mundo), el colectivo (pensado para viajes en grupo) y el pasaporte de emergencia o temporal para imprevistos de última hora.


Ámsterdam, Países Bajos

7. Técnicamente... no es tu pasaporte

Así como lo leéis. Si abrís la última página del documento, veréis la letra pequeña que indica que la propiedad legal del pasaporte pertenece al Estado emisor, y en caso de pérdida, deterioro o requerimiento oficial, se exige su devolución. La gran duda existencial es: si es propiedad del Gobierno, ¿por qué pagamos las tasas de expedición? Misterios puramente burocráticos.

8. Cuestión de precios: ¿Cuánto cuesta?

Los costes varían muchísimo alrededor del globo. En España mantenemos una de las tasas más económicas del entorno europeo (alrededor de 30 €), mientras que países como Italia superan los 100 €. A escala internacional, mientras naciones como Eswatini tienen costes muy bajos, otros como Turquía exigen tarifas que superan los 200 € debido a impuestos especiales de emisión.


Budapest, Hungría

9. La libertad del Espacio Schengen

Desde la consolidación del Espacio Schengen, los ciudadanos europeos que nos movemos entre sus países miembros disfrutamos de la libre circulación sin controles fronterizos sistemáticos. Por tanto, no es estrictamente obligatorio mostrar el pasaporte para cruzar ciertas fronteras comunitarias, aunque llevarlo siempre a mano sigue siendo la recomendación más prudente.

10. La única persona que no necesita pasaporte en el Reino Unido

Los pasaportes británicos se expiden tradicionalmente en nombre del monarca reinante. Por consiguiente, el Rey no necesita pasaporte, ya que el documento se emite bajo su propia y máxima autoridad real (sería como darse permiso a sí mismo).



Espero que este repaso por la historia y las curiosidades de este documento tan indispensable os haya resultado de lo más interesante.

¡Contadme en los comentarios! ¿Sois de los que guardan con cariño los sellos de cada viaje o vuestro pasaporte está prácticamente virgen? ¡Os leo!

Adriana

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