domingo, 10 de marzo de 2019

¿Conoces el método de Alex Rawlings?

Hará unos días Noemi me contó que en la EOI de Lleida iba a venir un chico que hablaba más de 10 lenguas. Y yo me quedé pensando: “Necesito conocer a este chico.”



A veces me preguntan cuántos idiomas hablo y algunos se sorprenden de que hable cinco lenguas. Pero yo pienso que en verdad no es tanto. Si nos paramos a pensar soy bilingüe de nacimiento. El inglés te lo imponen en el colegio y a mí el francés también, así que he estudiado estos dos idiomas durante ¿quince años? ¿tal vez más?. Por último, y el más curioso, también hablo rumano después de pasar un verano en ese fantástico país. Algo que Rawlings también recomienda hacer: inmersiones lingüísticas. ¿Sabías que aprendió húngaro después de pasar nueve meses en Budapest?

Así que llegados a este punto me pregunto cómo alguien puede aprender un idioma. Es aquí donde entra el método Rawlings de Álex Rawlings, que viene descrito también en su libro (tengo muchas ganas de leerlo) “How to speak any language fluently”. Os he hecho esta infografía para que sea más fácil.



Él comentó que aprender un idioma es como cualquier otro hábito que queramos adquirir, necesita que seamos constantes y disfrutemos del proceso. Por lo cual recomienda que le dediquemos una hora la día. No no hace falta que sea una hora entera. 

Por ejemplo él repasaba quince minutos cuando iba al colegio, estudiaba la media hora que tenía la pausa para comer y repasaba otros quince minutos que volvía del colegio. Otras cosas que podemos hacer para adaptar a este nuevo hábito a nuestra rutina diaria es leer libros, ver películas, … Incluso en ciudades tan pequeñas como Igualada se pueden hacer intercambios lingüísticos. Para quien no sepa lo que es consiste en quedar a tomar algo con alguien que hable la lengua que quieras aprender. 

En la conferencia en la EOI de Lleida
Rawlings le dió mucho importancia en diferenciar entre querer aprender un idioma o necesitarlo. Sí yo quiero aprender alemán tengo que transformar ese deseo en una necesidad. Por ejemplo con mis amistades que tengo allí o con los viajes que quiero hacer a Alemania, esto me va a obligar a ponerme las pilas a estudiar y también a poderlo practicar directamente en el país.

Pensad que una lengua no es sólo gramática o vocabulario si no es una identidad y una cultura y el hablar ese idioma nos permite disfrutar de esa cultura y aprender de ella. Por eso me gusta tanto viajar: para poder ver cómo viven en otros lugares y mejorar mi vida con lo que he aprendido fuera de casa.



Seguramente, igual que yo, os pensabais que estudiar una lengua era mucho más complicado. Sí que es verdad que no vais a hablar perfectamente chino mandarín de la noche a la mañana y que algunas lenguas se os eran más fáciles que otras por el simple hecho de que habláis español (lo digo porque ahora mismo estás leyendo esto). Yo voy a probar a implantar este método en mis clases de alemán y déjame abajo en comentarios qué lenguas os gustaría hablar o cómo lo harías. Nos vemos la semana que viene con otro reto.

Adriana

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