¿Por qu茅 la masificaci贸n sigue ganando la partida? 馃尶 Instantes de Tiempo
En nuestro 煤ltimo encuentro nos sentamos a analizar c贸mo el regreso del turismo de masas ha pulverizado cualquier atisbo de reflexi贸n post-pandemia. Nos quedamos con una promesa pendiente: profundizar junto a mi compa帽era de profesi贸n, Anna, en lo que la gesti贸n tur铆stica real (esa que ella analiz贸 a fondo en la Universidad de Copenhague) nos ense帽a sobre la sostenibilidad sin adornos ni esl贸ganes de marketing.
Hoy dejamos a un lado la teor铆a bienqueda y los premios verdes de fachada para bajar al barro. ¿Es posible redise帽ar el turismo para que aporte valor real al territorio o estamos condenados a devorar los destinos hasta desgastarlos por completo?
馃懃 La gran descentralizaci贸n: El mito del "turista explorador"
Uno de los grandes debates que siempre ponemos sobre la mesa en Instantes de Tiempo es la obsesi贸n por vendernos el turismo como una experiencia id铆lica y solitaria. Las redes sociales nos empujan a buscar "el rinc贸n secreto que nadie conoce", pero la realidad econ贸mica dicta lo contrario: para que un destino funcione, necesita infraestructuras caras que solo se rentabilizan atrayendo a vol煤menes masivos de p煤blico.
¿La soluci贸n es concentrar la masa en un solo punto o dispersarla por el territorio?
Anna: "A m铆 me encantar铆a ver un turismo mucho m谩s disperso. La gente viaja y repite sistem谩ticamente los mismos lugares. Van a Barcelona y consumen el circuito cerrado de la Sagrada Familia, la Casa Batll贸 y las playas, y si acaso hacen una excursi贸n de monta帽a, van a Montserrat. Si repites destino cada a帽o, ¿por qu茅 no pruebas algo nuevo a escasos kil贸metros? Falta una promoci贸n valiente de lo que hay alrededor, porque muchos visitantes no tienen ni idea del patrimonio que se est谩n perdiendo."
La mirada cr铆tica actual: Descentralizar no es solo aliviar la carga de las zonas saturadas; es generar puestos de trabajo y mejorar la calidad de vida en comarcas que quedan totalmente invisibilizadas. Sin embargo, Anna apunta a un problema enquistado en las administraciones: el centralismo. Fuera del radar de la gran capital o de los circuitos de sol y playa m谩s obvios, comarcas enteras como la plana de Lleida o el interior profundo siguen siendo percibidas por el p煤blico general como territorios lejanos e inexplorados. Falta pedagog铆a, cooperaci贸n institucional y un marketing que deje de fagocitarlo todo en favor de la misma marca de siempre.
![]() |
| Falta pedagog铆a, cooperaci贸n institucional y un marketing que deje de fagocitarlo todo. |
馃攧 Desestacionalizar y reinventar: Tres ejemplos reales de reconversi贸n
Cuando estudiaba el Grado en Turismo, nos ense帽aron que la clave para que la actividad de un municipio no destruya el entorno es la mimetizaci贸n de la carga y la diversificaci贸n temporal. No se trata de inventar la rueda, sino de aplicar con coherencia lo que ya funciona:
Zonas costeras (El modelo deportivo): Destinos tradicionalmente asociados al turismo de fiesta estival, como Lloret de Mar, entendieron que no pod铆an vivir de espaldas al resto del a帽o. Invirtieron en infraestructuras deportivas de alto nivel para albergar competiciones y entrenamientos de equipos durante el invierno, aprovechando la planta hotelera que de otro modo estar铆a cerrada y generando una econom铆a estable fuera de temporada.
Zonas de monta帽a (La inversi贸n del ciclo): En la monta帽a ocurre el proceso inverso. Su temporada alta natural es el invierno gracias al esqu铆. Para no dejar el territorio congelado el resto del a帽o, las estaciones se reconvirtieron en verano ofreciendo rutas de senderismo guiadas, circuitos de bicicleta de monta帽a, descensos y actividades de naturaleza que mantienen vivo el motor econ贸mico del valle.
Zonas de interior (Especializaci贸n patrimonial y de nicho): Ciudades medianas han sabido buscar su identidad sin competir con el turismo de masas. Girona apost贸 con fuerza por rehabilitar su barrio jud铆o (el Call Jueu) y crear eventos de gran impacto visual como Girona, Temps de Flors. Por su parte, provincias como Lleida (junto a regiones pioneras como Asturias) supieron adelantarse detectando nichos olvidados como el mototurismo, adaptando carreteras, servicios y mapas espec铆ficos para los amantes del motor.
![]() |
| Adaptando carreteras, servicios y mapas espec铆ficos para los amantes del motor |
馃 La lecci贸n de Copenhague: Por qu茅 la sostenibilidad necesita ciencia, no parches
El gran error del modelo actual es que intentamos solucionar problemas complejos con parches temporales est茅ticos que solo benefician la comodidad inmediata del cliente, ignorando el impacto a largo plazo en la comunidad local. Durante su especializaci贸n en Turismo Sostenible en la Universidad de Copenhague, Anna estudi贸 un caso pr谩ctico que ilustra a la perfecci贸n esta ceguera corporativa: la plaga de mosquitos en un destino saturado.
Anna: "Hab铆a una plaga insostenible de mosquitos debido a la mala gesti贸n de los residuos pl谩sticos y a la acumulaci贸n de agua estancada que generaba la propia actividad tur铆stica en los alrededores. ¿C贸mo respondieron los hoteleros ante las quejas de los clientes? Primero, colocando cortinas (ineficaz); segundo, rociando las habitaciones con aerosoles qu铆micos contaminantes. Solo solucionaban el problema dentro de sus muros para salvar la rese帽a del cliente, sin preguntarse el porqu茅 de la situaci贸n en el exterior."
La soluci贸n real no vino de un experto en marketing hotelero, sino de un equipo de bi贸logos. Al analizar el entorno, cortaron el problema de ra铆z eliminando el agua estancada de los jardines y gestionando adecuadamente los residuos pl谩sticos donde los mosquitos depositaban los huevos.
Esta an茅cdota resume el gran mal de nuestra industria: para hacer turismo sostenible hay que escuchar a los expertos del territorio (bi贸logos, ambient贸logos, urbanistas y soci贸logos), no solo a los gestores econ贸micos. La sostenibilidad real beneficia tanto al turista como al vecino que vive all铆 todo el a帽o.
A menudo caemos en el error de pensar que el turismo es solo el avi贸n que despegamos para irnos de vacaciones o el crucero que atraca en el puerto. Olvidamos que turismo tambi茅n es bajar a comer al restaurante de abajo de casa, visitar el museo de tu ciudad o la actividad econ贸mica indirecta que genera una farmacia rural cuando un caminante acude a por un ap贸sito para las rozaduras de sus botas. El turismo es un tejido que lo conecta todo.
Econ贸micamente, la vieja f贸rmula de la masificaci贸n ha generado grandes fortunas, pero ha dejado los ecosistemas y las identidades locales al borde del colapso. No podemos seguir estancados en las inercias previas a las crisis. El verdadero reto del sector hoy no consiste en maquillar los viejos vicios con un sello verde de calidad; consiste en decidir si para salvar el territorio debemos dar un paso atr谩s en el volumen de consumo o dar tres pasos hacia adelante en educaci贸n, inversi贸n cient铆fica y respeto por la tierra que pisamos.
Al final, la pelota est谩 en el tejado de todos. La pr贸xima vez que organic茅is una escapada, ¿os animar茅is a romper la inercia de los destinos de siempre y explorar ese "interior desconocido" que tenemos a la vuelta de la esquina, o pesa m谩s la comodidad de lo que ya sabemos que funciona? Os leo en los comentarios.
Adriana y Anna


.jpg)

.png)
Comentarios
Publicar un comentario