Geolodía en la Vall Fosca: El día que descubrí que los Pirineos fueron el Caribe 🏞️ Instantes de Tiempo

¿Os habéis parado a pensar alguna vez en que la geología influye en cada uno de nuestros pasos? Desde el suelo que pisamos al despertar hasta el paisaje que contemplamos antes de que caiga la noche, la Tierra nos habla constantemente. Por eso, el segundo fin de semana de mayo se celebra en toda España el Geolodía, una iniciativa preciosa que busca abrirnos los ojos a la riqueza de nuestro patrimonio natural a través de la conservación, la educación y el turismo sostenible.

 

Esta genial idea nació a nivel local en Teruel en 2005 y, visto su éxito, en 2010 dio el salto como evento nacional. Este año, con Instantes de Tiempo, nos hemos sumado a las jornadas para explorar el Geoparc Conca de Tremp-Montsec, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Nuestra brújula nos llevó directos a la Vall Fosca, un rincón pirenaico moldeado por el agua, la historia minera y el ingenio humano. ¿Os apetece descubrir cómo se forjó este majestuoso relieve? Todo empezó hace unos 85 millones de años, cuando la placa ibérica chocó contra la europea dando vida a los Pirineos... ¡y el viaje para entenderlo no ha hecho más que empezar!

Núria Verdeny dándonos la bienvenida en la Pobla de Segur

🧗‍♂️ Primera parada: Playas tropicales y hienas en el Congost d’Erinyà

Nuestra aventura comenzó en La Pobla de Segur, donde subimos al autobús rumbo al impresionante Congost d’Erinyà. Al llegar, nos esperaban dos guías de lujo: Maite Arilla, una apasionada arqueóloga (y gran amiga de Albert), y Gonzalo Rivas, un experimentado geólogo.

Os confieso que, hasta ese instante, mi conocimiento de geología era muy básico, por lo que este enfoque multidisciplinar me pareció revelador. Mientras Gonzalo desvelaba los secretos de las rocas, Maite completaba la historia con los hallazgos humanos de la zona.

El Congost d'Erinyà

En Erinyà pudimos tocar las rocas calcáreas del Cretácico superior. Gonzalo nos descubrió un dato que me dejó con la boca abierta: en aquella época, ¡los Pirineos se parecían más a las playas paradisíacas del Caribe que a las montañas actuales! El paisaje estaba dominado por un gran arrecife de coral tropical del que hoy, millones de años después, aún quedan huellas impresas en forma de fósiles. Justo al lado, contrastando con el arrecife, se alzan los conglomerados del Eoceno, unos estratos perfectamente horizontales que muestran cómo ha evolucionado la Tierra.


Gonzalo Rivas explicándonos lo de las playas paradisíacas de los Pirineos

🐾 La Cova de les Llenes (La cueva de las hienas)

Otra de las grandes sorpresas del cañón fue la historia de la Cova de les Llenes. Lo primero que llama la atención es su entrada, colgada a más de cien metros sobre el río Flamisell. Esto tiene una explicación geológica fascinante: durante las épocas de deshielo, el río bajaba con tanta furia que erosionó el desfiladero a una velocidad endiablada, dejando la entrada de la cueva suspendida en las alturas.

Hoy, entrar en ella es sinónimo de aventura: hay que trepar por un sendero serpenteante y luego descender unos ocho metros ayudados por una cuerda.



Maite Arilla, una gran arqueóloga y amiga de Albert

En su interior se han recuperado herramientas de tecnología neandertal y restos de osos de las cavernas. Lo más emocionante fue ver las marcas de garras que estos osos gigantes dejaron en las paredes de roca al desperezarse y afilar sus uñas tras la hibernación. Pensar que nuestros antepasados neandertales compartieron y disputaron este refugio con semejantes criaturas te eriza la piel.

☢️ Segunda parada: El uranio oculto en Les Mines de Castell-Estaó

Dejamos atrás el cañón para adentrarnos carretera arriba en la Vall Fosca, hasta alcanzar las Minas de Castell-Estaó. Allí nos recibieron Eva Perisé, una historiadora con una energía desbordante, y Jordi Panisello, un gran experto geólogo.

Reliquias de las minas
 

A finales del siglo XVIII, la fiebre por descubrir nuevos minerales recorría el mundo. En la Vall Fosca, la aventura minera del cobre comenzó en 1854 en la Torre de Cabdella, pero el verdadero giro de guion llegó en 1960. En pleno franquismo, el geólogo Lozano Blanco solicitó permisos para investigar Castell-Estaó atraído por la presencia de uralita, el mineral en bruto del que se extrae el codiciado uranio. Aquel hallazgo colocó de golpe a este tranquilo valle en el mapa de la energía nuclear y la geopolítica de la época.

Se excavaron unos 90 metros de galerías e incluso se instalaron raíles para cargar el mineral directamente en los camiones que lo transportarían hasta Jaén para su procesamiento. Sin embargo, los costes de explotación eran tan altos que el sueño nuclear de la mina se desestimó apenas tres años después.

Eva Perisé contándonos la bomba nuclear española

¿Y cómo llegó el uranio a la Vall Fosca? Jordi nos explicó que este elemento es incluso más antiguo que la Tierra. Estaba atrapado en rocas magmáticas de más de 300 millones de años en el cercano Coll de l'Oli y, a través de las corrientes de agua subterránea, viajó hasta filtrarse y concentrarse en las rocas de esta mina.

Como curiosidad para los amantes de la mineralogía, estas condiciones tan únicas propiciaron el nacimiento de un mineral completamente nuevo y autóctono: la Abellaïta, reconocido oficialmente en 2015. Aunque las minas están cerradas por seguridad, el sendero hasta la entrada está muy bien señalizado y repleto de paneles informativos que merecen mucho la pena.


Jordi Panisello explicando la importancia que tuvo la geología en la historia de la Vall Fosca

🌧️ Tercera parada: Sallente y el poder del agua

Subimos de nuevo al autocar bajo una lluvia persistente que ya no nos abandonaría el resto del día. A medida que avanzábamos hacia el fondo del valle, las rocas se volvían visiblemente más antiguas, como si viajáramos hacia el pasado en cada curva. Al llegar a Sallente, Eva Perisé y la geóloga Olga Costa nos ayudaron a descifrar el paisaje glacial.

Si os fijáis en el relieve de Sallente, el valle tiene una imponente forma de "U" (y no la clásica "V" estrecha que esculpen los ríos). Esa es la firma inconfundible de las lenguas de un glaciar gigantesco que hace millones de años dominaba la región y cuya fuerza excavó la cubeta de Sallente.


Cuando os preguntéis qué es Sallente, esto es Sallente

Olga nos habló también de los riesgos geológicos que conviven con el valle, como los aludes de nieve y rocas que a menudo amenazan la carretera y las vías del antiguo carrilet. Nos dio un truco genial para identificar un alud reciente: si en la base de la acumulación de nieve ves árboles tumbados de raíz, la montaña ha rugido hace poco. De hecho, en los años 60, un gran alud destruyó varias casas de la zona.

Olga Costa nos habló de los riesgos geológicos, más comunes de los que nos pensamos

⚙️ Ingeniería, puentes románicos y centrales reversibles

Una de las reflexiones más bonitas de la jornada fue comprobar cómo los constructores del pasado entendían la geología mejor que nosotros. Muchos de los puentes románicos del valle siguen en pie tras siglos de riadas destructoras porque fueron edificados directamente sobre la roca madre (el terreno más firme), a diferencia de muchas estructuras modernas.

Esa misma sabiduría se aplicó a la ingeniería hidroeléctrica. Hoy, la Vall Fosca cuenta con cinco centrales. La idea original nació de la mente del pionero Emili Rius, quien proyectó interconectar los lagos superiores para crear un salto de agua histórico de 840 metros.

La última joya del sistema se construyó en 1985 en Sallente. Es una central reversible, un prodigio de FECSA controlado remotamente desde Lleida. Al contrario que la solar o la eólica, la energía hidráulica se puede encender y apagar a demanda. Cuando el país necesita electricidad, el agua cae y genera energía; cuando sobra electricidad en la red, la central activa sus bombas y vuelve a subir el agua hacia el Estany Gento, almacenándola como si fuera una batería natural gigante en forma de agua.


Quiero agradecer al chófer del autocar, no era nada fácil llevarnos por esa carretera y además nos dio paraguas para la lluvia.

🧺 Un picnic improvisado en el Museu Hidroelèctric de Capdella

Como el cielo asturiano decidió mudarse ese día al Pirineo de Lleida y la lluvia no nos daba tregua, tuvimos que improvisar: extendimos nuestro picnic en el interior del Museu Hidroelèctric de Capdella. ¡Y qué bendición de cambio!


Nos refugiamos de la lluvia en el museo

Entre bocado y bocado, rodeados de turbinas antiguas, planos de época y herramientas centenarias, Eva nos relató las fascinantes peripecias y el impacto social que supuso la llegada de la electricidad a estas montañas. El museo no solo es bonito por fuera, sino que guarda la memoria viva de las familias que transformaron el paisaje y la economía de toda Cataluña. Una visita súper recomendable para entender el valle en su totalidad.
 


El Geolodía nos demostró que las piedras no están mudas; solo necesitan que nos detengamos a escucharlas. Desde los corales caribeños de Erinyà hasta el uranio de Castell-Estaó y la fuerza del agua en Sallente, la Vall Fosca es un libro abierto sobre la historia del planeta.

Os animo de corazón a planificar una escapada tranquila por este valle, a caminar por sus senderos y a dejar que la geología os sorprenda a cada paso.

Y vosotros, ¿conocíais la iniciativa del Geolodía? ¿Sabíais que se había intentado extraer uranio en el Pirineo? Dejadme vuestras impresiones en los comentarios, ¡me encanta leeros!

Adriana


Adriana

Comentarios

  1. Un artículo muy interesante...

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    1. Muchas gracias! Si tienes la oportunidad de ir a una de estas jornadas te lo recomiendo!

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