Atrévete con las vías verdes: El placer de viajar sin prisas sobre dos ruedas 🚲 Instantes de Tiempo
Cuando os hablo de una "vía verde", ¿sabeis exactamente a qué me refiero? A mí es un concepto que me fascina y que nos invita a reflexionar sobre cómo abrazamos el slow travel: esa maravillosa filosofía de recorrer el mundo sin prisas, saboreando el paisaje y dándole una segunda oportunidad a nuestra tierra.
Técnicamente, las vías verdes son antiguos trazados ferroviarios o carreteras en desuso que han sido acondicionados como itinerarios peatonales y ciclistas en pleno medio natural. Donde antes rugían locomotoras de vapor y se transportaba carbón, hoy reina el silencio, el canto de los pájaros y el pedalear pausado. Hace unos días me escapé con unos amigos a recorrer una de estas rutas y hoy quiero descubriros por qué este plan es perfecto para resetear la mente este verano.
🗺️ Nuestra experiencia: Del Carbón al Románico en el Alt Llobregat
Para nuestra aventura elegimos la Vía Verde del Llobregat, concretamente el tramo que une Cal Rosal con San Quirze de Pedret, en el Berguedà. Dejamos el coche en el aparcamiento de Cal Rosal y empezamos a caminar sumergiéndonos de inmediato en el pasado ferroviario de la zona.
El inicio es espectacular: atraviesas hasta tres antiguos túneles de piedra por los que antaño circulaba el tren del estofado. Tras dejar atrás el bucólico refugio de los pescadores, el camino se abre y te ofrece tres alternativas. El sendero de la derecha cruza el majestuoso puente medieval de Pedret y sube directo hacia la joya de la corona: la ermita románica de Sant Quirze de Pedret. Nosotros decidimos reservar ese plato fuerte para el final de la jornada.
Optamos por seguir recto, descubriendo una pequeña pasarela de madera que permite cruzar el río Llobregat. Siguiendo de forma intuitiva el antiguo trazado de las vías, pasamos por la Font de la Vaca y disfrutamos de un paseo sombreado y bellísimo arrullados por el sonido del agua hasta llegar al final de la vía verde.
De regreso, cumplimos nuestra promesa y ascendimos hasta la ermita prerrománica. Al volver al coche, los trece kilómetros totales de la ruta empezaron a pesarnos en las piernas (aunque a Jordi y a Albert les pareció una idea estupenda hacer tramos de la ruta corriendo para entrenar).
![]() |
| Descubriendo una pequeña pasarela de madera que permite cruzar el río. |
⚡ La revolución de las e-bikes: Adiós al esfuerzo, hola al paisaje
Os confieso algo: trece kilómetros a pie, si no hacéis senderismo habitualmente, se os pueden hacer un pelín largos. Por suerte, las cosas han cambiado muchísimo en los últimos años y hoy tenemos un aliado imbatible para disfrutar de estos caminos sin terminar exhaustos: las bicicletas eléctricas o e-bikes.
Si bien en 2018 alquilar una bici eléctrica era algo anecdótico y costoso, hoy en día es una opción hiperaccesible que ha democratizado el cicloturismo. Gracias al pedaleo asistido, las vías verdes se convierten en un paseo apto para cualquiera, sin importar la edad o el estado físico.
Las e-bikes os permiten mantener un ritmo constante, superar los falsos llanos sin esfuerzo y, lo mejor de todo, concentrar vuestra energía en lo que de verdad importa: levantar la mirada, disfrutar del olor de los pinos, hacer fotos y charlar con vuestros compañeros de ruta. Si os da pereza caminar tantos kilómetros bajo el sol, alquilar una e-bike en los centros de turismo cercanos a las vías verdes es una experiencia 100% recomendable.
![]() |
| Cumplimos nuestra promesa y ascendimos hasta la ermita prerrománica |
🏞️ Otras vías verdes espectaculares que debes apuntar en Cataluña
Si os pica el gusanillo del slow travel y queréis descubrir más trazados históricos, Cataluña cuenta con una red de vías verdes envidiable. Aquí van mis dos recomendaciones imprescindibles:
La Vía Verde del Carrilet (Girona): Una de las más famosas y completas. Sigue el antiguo recorrido del tren de vía estrecha y os permite viajar desde los paisajes volcánicos de la Garrotxa (en Olot) hasta la mismísima Costa Brava (en Sant Feliu de Guíxols), pasando por el corazón de Girona. Es un viaje sensorial idílico para hacer en varias etapas.
La Vía Verde de la Terra Alta (Tarragona): Un recorrido mágico que atraviesa parajes espectaculares entre los que destacan túneles iluminados, viaductos imponentes y paradas obligatorias como el Santuario de la Fontcalda, donde podéis daros un baño en aguas termales en mitad de la ruta.
![]() |
| Cataluña cuenta con una red de vías verdes envidiable |
⌛ El veredicto de Instantes de Tiempo
Si tuviera que resumir por qué me enamoró la ruta de Cal Rosal a Pedret, os diría que tiene todo lo necesario para un día redondo: un acceso comodísimo con aparcamiento, un perfil totalmente llano que facilita la marcha, infinidad de rincones con sombra perfectos para los días de verano y puntos de interés histórico brutales de los que es imposible perderse.
Podéis encontrar el mapa con todo lujo de detalles en mi perfil de Wikiloc y en la página oficial del blog. Como curiosidad bonita, ¡el equipo de Google Earth ha seleccionado este itinerario y nuestra ruta por la Vall Fosca para que aparezcan recomendados en su programa mundial!
No quiero cerrar este artículo sin darle las gracias a Álex; ese día todos sacamos la cámara, pero sus fotografías capturaron la luz y la paz de la jornada de una forma tan limpia que me he declarado su fan absoluta.
Las vías verdes son el ejemplo perfecto de que el progreso no siempre significa destruir, sino saber reinventar lo que ya tenemos para aprender a vivir con más calma.
Y vosotros, ¿os animáis a desempolvar la bici o a calzaros las zapatillas para descubrir una vía verde este fin de semana? ¿Habéis probado ya la comodidad de las e-bikes en plena naturaleza? Dejadme vuestras recomendaciones en los comentarios, ¡nos leemos!
Adriana





.png)
Comentarios
Publicar un comentario