Malmercat: El pueblo colgado del Pallars Sobirà 🏰 Instantes de Tiempo
A solo diez kilómetros de Sort, en la ladera izquierda del río Noguera Pallaresa y a unos 960 metros de altitud, se esconde un pequeño núcleo que parece descolgarse literalmente del cerro: Malmercat. Pertenece al municipio de Soriguera y es uno de esos lugares que funcionan como un magnífico puente entre los destinos más concurridos de la comarca y los paisajes más vírgenes y menos trillados del Alto Pirineo.
🏛️ Qué ver en Malmercat: Muros con historia y miradores al barranco
El mayor encanto de Malmercat no radica en un único monumento, sino en la suma de sus capas de historia integradas en el paisaje:
Iglesia románica de Sant Andreu: Un templo de una sola nave de gran sencillez que en su origen funcionó como capilla del castillo. Conserva un pequeño absidiolo ya documentado en las visitas pastorales de la Edad Media.
El cementerio colgado: Situado junto a la iglesia, ofrece unas panorámicas espectaculares del curso del Noguera Pallaresa y de los valles circundantes.
Restos del Castell de Bielsa (o Castell de Malmercat): La fortaleza original, documentada desde el siglo XII, fue el embrión del pueblo. Aunque hoy solo se conservan tramos de muralla y la base de su torre medieval, su huella es visible en la estructura escalonada de las calles. De hecho, parte de sus potentes muros forman hoy la estructura de la llamada Casa de Macareno.
📜 Leyendas, linajes y el nombre del pueblo
Sobre el origen del topónimo existen dos explicaciones populares: la más literaria atribuía antiguamente el nombre a la «mala calidad del mercado» local, mientras que la teoría más aceptada por los historiadores lo vincula directamente al linaje pallarés de los Malmercat, una influyente familia señorial que dominó varios castillos de la zona.
De esta rama local nació Manuel de Copons, una figura clave vinculada al gobierno de Cataluña a principios del siglo XVIII.
⚔️ Un pasado convulso: De asaltos medievales al éxodo rural
La historia de Malmercat dista mucho de haber sido apacible. En 1373, Arnau Roger (apodado «el Bord» de Pallars) atacó, saqueó y ocupó el castillo de los Malmercat. Un año más tarde, su hermano, el conde Hug Roger II, tuvo que comprar oficialmente el castillo y todo el patrimonio para compensar la ocupación y los daños ocasionados.
Tras décadas de disputas, reclamaciones de la Sibila de Vilamur y demandas de herederos como Joan de Solmonts, el señorío pasó en el siglo XVI a la familia Copons de Malmercat.
Durante los siglos posteriores, los Copons ejercieron un largo dominio feudal. A finales del siglo XVIII, tras trasladar su residencia a Barcelona y arrendar las tierras a los campesinos, afloraron fuertes tensiones sociales. Ya en el siglo XX, aunque el pueblo mantenía su escuela y unas veinte casas habitadas, el fenómeno de la despoblación de los años 60 lo redujo a un núcleo casi deshabitado. Hoy apenas conserva dos o tres casas de residencia permanente, manteniendo ese aire nostálgico donde las ruinas del castillo y la iglesia custodian el barranco en absoluta calma.
🚗 Cómo llegar y consejos prácticos para la visita
Llegar a Malmercat es sencillo, aunque conviene conducir con precaución: la carretera de acceso asciende de forma estrecha y empinada hasta la propia entrada del pueblo, donde hay una pequeña zona habilitada para aparcar junto a los antiguos muros del castillo.
Desde la entrada, el pueblo se despliega escarpado a través de dos o tres callejuelas donde las casas parecen apiñarse unas sobre otras.
💡 Consejo viajero: Mi recomendación personal es entender Malmercat como una parada contemplativa. La belleza del sitio reside en sus miradores y en la impresionante sensación de pueblo colgado sobre el valle. Si vais en un día de mucho calor o estáis cansados de caminar, la subida a pie por sus empinadas calles puede hacerse algo exigente.
Para completar la excursión de una mañana o una tarde desde Sort, os sugiero planear una ruta circular en coche o a pie que combine Malmercat, Arcalís y Tornafort, este último ideal para estirar las piernas y disfrutar de las vistas más panorámicas de Soriguera.
📌 Guía práctica y recomendaciones de visita
🐾 Cápsula Pet-friendly: Malmercat con tu perro
¡Malmercat y sus senderos circundantes son una excelente parada de turismo lento para disfrutar con mascota!
Paseos por calles estrechas y respeto al entorno: Al ser un núcleo muy pequeño y con poquísimos vecinos, es fundamental llevar al perro atado con correa. Ten en cuenta que en el pueblo viven perros locales que custodian fincas o casas privadas, por lo que conviene respetar los carteles de señalización y propiedad privada (como el acceso al recinto inmediato de la iglesia).
Hidratación en la subida: Al estar orientado en ladera y expuesto al sol, en los meses calurosos la caminata por el pueblo y los miradores puede acumular calor rápidamente. Lleva siempre agua fresca y un bebedero portátil para tu perro.
Conexión con la ruta a Tornafort: El sendero que conecta Malmercat con Tornafort es una alternativa perfecta para hacer senderismo entre prados y bosques mediterráneos de montaña, donde tu peludo podrá disfrutar de un paseo en plena naturaleza.
Malmercat no es un destino para quienes busquen turismo masivo ni grandes infraestructuras de servicios: seduce a quienes disfrutáis del patrimonio disperso, los miradores de infarto sobre el río y el sabor auténtico de los pueblos pequeños. Además, en los últimos tiempos, diversas iniciativas festivas y culturales del movimiento de turismo lento han devuelto la vida a este rincón tan especial.
Añadid este pequeño pueblo colgado a vuestra ruta por el Pallars Sobirà: aparcad, asomaos al borde del barranco, respirad aire puro y dejaos llevar por la calma de la montaña.
¿Conocíais estos pequeños núcleos colgados en los valles del Pirineo? ¿Os gusta combinar las paradas principales con excursiones a pueblitos desconocidos? ¡Espero vuestros comentarios!





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