Ellas encendieron algo más que un pebetero en Milano-Cortina 2026 💜 Instantes de Tiempo
El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer. Una fecha para recordar reivindicaciones históricas, visibilizar nuestros logros y poner en valor a las mujeres que cruzan metas en todos los terrenos. En Instantes de Tiempo ya hablamos de esto en la primera entrega “La historia de las MUJERES en los JUEGOS OLÍMPICOS”. Hoy, como segunda parte, quiero contaros historias recientes que me emocionaron al ver la ceremonia de inauguración de Milano-Cortina 2026.
En este especial 8M vamos a repasar tres figuras femeninas que aparecieron en la ceremonia: Kirsty Coventry, la presidenta del COI; Deborah Compagnoni por su protagonismo al encender el pebetero en Milán; y Samantha Cristoforetti, la astronauta italiana que sumó simbolismo científico al espectáculo. Veremos qué han logrado, cómo han llegado hasta ahí y por qué su presencia en los Juegos es especialmente inspiradora hoy.
Romper techos y traer perspectiva de atleta al COI
Kirsty Coventry es historia viva del olimpismo: exnadadora de élite y ahora, desde 2025, la primera mujer y la primera africana en presidir el Comité Olímpico Internacional. Su llegada al frente del COI no es un golpe de suerte. Viene de una carrera deportiva brillante con siete medallas olímpicas y de un recorrido institucional dentro del propio movimiento olímpico que la consolidó como voz de las y los atletas.
¿Por qué importa? Porque un liderazgo con experiencia como atleta olímpica cambia las prioridades. Hay una mayor escucha a la representación de los deportistas, a la sensibilidad hacia la inclusión y, muy relevante para el 8M, un ejemplo claro de que las mujeres pueden ocupar y transformar los despachos donde se toman las grandes decisiones del deporte mundial. Para muchas jóvenes deportistas, Coventry es toda una referencia. Demuestra que el camino competitivo puede traducirse en influencia institucional y en más oportunidades para otras mujeres.
Tradición y sincronización de las dos sedes
Deborah Compagnoni es leyenda del esquí italiano. Triple campeona olímpica y una de las figuras más importantes en la historia del esquí alpino italiano. Su papel en la ceremonia de Milano-Cortina tuvo un componente de memoria y orgullo nacional. Representó a las generaciones que forjaron la élite deportiva del país. Así que no podían escoger a nadie mejor para encender el pebetero en Milán, aunque algo curioso de estos Juegos fue la ceremonia simultanea entre Milán y Cortina.
Así que viajamos a Cortina donde Sofia Goggia, todavía activa y con una carrera de altísimo nivel (oro en descenso en Pyeongchang 2018), fue la elegida para encender el pebetero allí. La decisión de repartir el acto entre dos sedes y sincronizar esos momentos, para mí, fue muy poética. No sólo celebró el deporte, sino que subrayó el papel de las mujeres como protagonistas en todas las épocas del olimpismo italiano.
Ciencia y un gesto hacia el futuro
Samantha Cristoforetti, la primera mujer astronauta italiana, se sumó a la ceremonia con un papel simbólico. Apareció junto a una niña en un segmento de la ceremonia de inauguración dedicado al sistema solar, conectando ciencia, exploración y responsabilidad colectiva. Su presencia puso en el escenario olímpico un mensaje distinto: la excelencia femenina no es solo deportiva, también es científica.
Cristoforetti llegó hasta ahí por una trayectoria de estudios en ingeniería aeroespacial, formación como piloto y años de servicio en misiones a la Estación Espacial Internacional. Es un modelo para niñas que sueñan con la ciencia, la tecnología y el espacio, y su aparición en la inauguración subraya que las mujeres lideran en ámbitos muy diversos.
Quiénes pueden brillar ahora
En Milano-Cortina hemos visto el cruce de generaciones: leyendas como Deborah Compagnoni, atletas como Sofia Goggia y líderes como Kirsty Coventry. Todas ellas, a su manera, hacen visible lo que reclamamos cada 8M: presencia, voz y modelo. Si miramos las pistas de estos JJOO, muchas mujeres están llamadas a triunfar, desde figuras consolidadas hasta nuevas promesas. Termino con un mensaje para todas nuestras lectoras: la historia del deporte y de la ciencia se está escribiendo ahora mismo, y cada gesto ayuda a que las niñas que vienen crean que es posible. Celebremos estos hitos, contémoslos a quienes nos rodean y sigamos empujando para que, en todas las disciplinas y en todos los escenarios, haya más ventanas abiertas para las mujeres. Con cariño desde Instantes de Tiempo: sigue viajando, sigue soñando, y sigue inspirando.
Adriana
.png)
.png)
.png)
.png)
.png)

Comentarios
Publicar un comentario