domingo, 28 de agosto de 2016

10 motivos para escoger una destino

Ahora que han vuelto de vacaciones, ¿o son los que prefieren esperarse a Septiembre?, contadme como habéis escogido donde ir de vacaciones. Hoy os traigo diez motivos para escoger un destino.

Manchester


1. Por alguna oferta


Cuando fuimos a Manchester y Liverpool fue porque habíamos encontrado una oferta de dos por uno en vuelos. Realmente la comida y lo que fuimos a visitar también fue muy económico, el palo nos lo pegaron en el alojamiento de Manchester.

2. Para visitar el lugar donde se ha rodado una película o se ha escrito un libro


Yo lo he hecho un par de veces. La primera en Porto cuando fui a la librería Leilo e Irmao donde se escribió el libro del Salón de Ambar de Matilde Asensi. Y luego en Amsterdam, en el Palacio Dam donde se había escrito el Primer día de Marc Levy.

3. Por descubrir una nueva cultura


Quizás te interese mucho saber como se vive en algún lugar. La verdad es que cuando fuimos a Ucrania fue por dos motivos: uno, habíamos hecho un trabajo en clase, y dos, Yana nos invitó a ver su hermoso país.

4. Para visitar a unos amigos


¿Quién no ha tenido un amigo de Erasmus y ha aprovechado la estada para ir a verlo? El alojamiento siempre sale más económico. Pues el ejemplo que os explicaba de Yana también vale en este caso. Creo que este suele ser mi caso.


Timisoara

5. Para asistir algun evento importante


La ultima vez que fui a Romania fue porque se casaba una amiga mía, como una hermana para mi. Aprovechamos el viaje para volver a visitar Timisoara y ponernos al día con nuestro amigos de allí. 

6. Por trabajo


La unica vez que he viajado por trabajo fue a Gijón para ver como hacían el mismo proyecto al que yo participaba des de Lleida y debo decir que al final fue un placer.

7. Para ir hacer un examen


Suena raro pero ya es la segunda vez que acompaño a alguien hacer un examen. La primera vez fue en Madrid y la segunda en Bruselas. Por suerte no fui yo la que me tuve que examinar. Creo que, tampoco, nunca que me he llevado apuntes para estudiar en algún viaje.

8. Por un intercambio de casa


Estoy pensando en explicaros como funciona esto de los intercambios de casa. Pero súper resumido a veces te proponen un intercambio con un destino que no te habías planteado y después de valorar el tema del calendario y del presupuesto aceptas. 

10. Por que si


Por que te apetece coger las maletas e irte. Cuando fuimos a Amsterdam fue un poco así. Queríamos irnos y entre los destinos que nos planteamos ganó Holanda y allí que nos fuimos. Nunca estuvo en mi lista de deseos pero me gusto mucho.

Amsterdam


M5379

domingo, 21 de agosto de 2016

Un dia a la pisicna + imprescindibles

Cuando el calor aprieta en Lleida bañarse siempre es una buena idea. Y si no te apetece ir a la playa o a la montaña siempre les quedaran las piscinas. ¿Saben cuantas piscinas municipales hay en Lleida? Nueve:
  1. Cappont
  2. Balafia
  3. Pardinyes
  4. Secà de Sant Pere
  5. Gardeny
  6. Bordeta
  7. Mangraners
  8. Sucs
  9. Raïmat


Pero no vamos hablar solo de las piscinas que hay en Lleida si no que además hemos recogido diez ideas de cosas que se pueden hacer en la piscina. Mi amiga Vero me ha ayudado a hacer el recuento. Porque pasar el día en la piscina y no aburrirte ni un minuto es posible. 

1. Bañarse


Obviamente ya que has venido a la piscina no es para quedarte con la ropa puesta. Ponte el bikini y ¡salta! Saldrás de la piscina muy relajado y cuando el calor aprieta darse un chapuzón siempre refresca.

2. Tomar el sol


Otra cosa muy obvia es tomar el sol. Hay quienes no les gusta el agua y simplemente van allí para tumbarse vuelta y vuelta al sol. Supongo que cuando tienen suficiente se remojan un poco, a mi me gusta más bañarme, que siempre te acaba tocando el sol. Pero ante todo cuidado, que el sol quema, un poco de crema solar nunca está de más.

3. Hablar


Hablar, cotillear, salsear,... con eso podemos perder horas. Si no tienes con quien hacerlo, puedes escuchar conversiones ajenas. Hay quienes se les olvida donde están y terminas por enterarte de películas más buenas que la del Spilberg.

4. Jugar


Porque no solo juegan los niños. Una baraja de cartas de toda la vida os tendrá entretenidos toda la tarde si es necesario. Además, este tipo de juegos no pasa nada grave si se mojan y nunca se les termina la batería. Si no hay otros muchos juegos, ¿cuales se os ocurren?

5. Leer


Leer un libro y una revista si has decidido ir solo o eres un poco más tranquilo. Durante el verano es la época que más lee la gente y hay un montón de lecturas refrescantes recomendadas por tu biblioteca de confianza. También si tu acompañantes les ha dado por quedarse frito. ¡Es una broma!

6. Escuchar música


Otra opción también más tranquila, dependiendo de tu banda sonora, es escuchar música y dejar que el tiempo pase. No hay nada que me relaje más. Pero, eso si, ponte auriculares. La múscia está bien pero no la compartas con toda la piscina o no podrás volver. 

7. Comer


Es tiempo de hacer una comida de traje. "Yo traje esto, tu ..." Podéis traeros un poco de comida y entre todos terminar hacer un pícnic, además a esa hora hay menos gente y podréis elegir la mejor sombra para vosotros. Des de unos bocatas a una ensalada de pasta fresquita os servirá. No os olvidéis una neverita con bebida fresca.

8. Echarte una siesta


Y como comentaba antes, una siesta en el césped es el sueño de cualquiera. El único problema es que termines siendo la merienda de las hormigas. O que la sombra te abandone y te quedes frito (literalmente) bajo el sol.

9. Tomarte muchas fotos


Como las que podéis ver en esta entrada. Los mejores momentos hay que inmortalizados porque, como digo yo, en noviembre nos vamos a reír mucho. Además si alguno de tus amigos tiene una camara de esas que se pueden mojar podeis hacer muchos tipos de fotos.

10. Cazar Pokemons


Claro, todo el mundo hablando de Pokemons, aquí no podían fallar. Pero es cierto que he visto bastante gente con el móvil en las piscinas cazándolos. Y hay algunas piscinas que cuentan con su propia pokeparada. Cuidado no termines con el móvil en el agua.



Pero todo esto no termina aquí. Ahora los cinco imprescindibles que no pueden fallar en tu bolsa de la piscina. Desde que empezó el verano la tengo preparada para salir en cualquier momento. Así que coge una mochila y ve poniendo todo esto que nos vamos para la piscina.

1. El bikini


Hay de las que tienen de mil y un colores o de las que solo llevan de color negro. De las que lo prefieren al bañador o al triquini. Pero sea como sea siempre llevaremos uno en nuestro día a la piscina.

2. La toalla


Ya sea porque cuando sales del agua te quedas cubito. Si, en el mes de agosto cubito. Habéis leído bien. O porque tumbarse al sol o en la sombra os parece un buen plan. También para guardar vuestro sitio preferido bajo el árbol... no te la dejes a casa.

3. Las gafas de sol


De echo es un imprescindible del verano en general, solo me las dejo en casa cuando vamos a cenar. Pero durante el día las llevo siempre encima. Lo único que tengo unas más baratas para meterme dentro del agua. Me molesta mucho el sol. ¿A vosotros también os pasa?

4. Las chanclas


Realmente yo no suelo utilizarlas de la toalla a la piscina. Aunque me queme los pies. Pero des de luego cuando voy al vestidor a cambiarme me hacen mucha falta. Siempre os evitareis desde un rebalón hasta unos hongos.

5. El protector solar 


Lo he dicho mil veces y lo repetiré. El sol deja marcas imborrables en la piel y hay que tener cuidado. ¿Porque renunciar algún plan en verano por culpa de una espalda quemada? Además los protectores solares de hoy en día hay para todos gustos y olores.



Y habría mil cosas mas que meter en la bolsa. Como por ejemplo la comida si os vais de picnic, el libro, una muda limpia para cambiaros. Pero también recuerdo de pequeña coger la bicicleta con el bañador puesto y la toalla al cuello y correr a las piscinas con mis amigos.

Eso es todo por hoy, espero que sigáis disfrutando del verano y que os paséis algún día por la piscina.

M5379


domingo, 14 de agosto de 2016

Aventura en el Pantano de Canelles

En este fantástico domingo de verano os traigo una nueva entrada que espero que se la primera de muchas ¿De qué hablo? Pues que el pasado lunes nos escamos en moto y fue tal la aventura que ya no me pude aguantar mas y cuando me sentí a salvo saqué la cámara para compartirla con vosotros.

Salimos de Lleida a las cuatro de la tarde con la moto. Hago muy a menudo la ruta Lleida-Balaguer-Ager. Siempre paso por el desvio del pantano de Canelles y siempre me digo: "un dia tengo que tomar ese camino". El lunes fue ese día.



Fuimos siguiendo el camino, más o menos asfaltado, siguiendo las pistas de "pantano" o "Canelles". Primero nos marcó doce kilometros, luego quinze... Hasta que el camino llegaba a una bifurcación: uno de los caminos asfaltado y el otro de tierra. Obviamente tomamos el asfaltado. 

Pues nos metimos de lleno en el patio de una casa. Nos asaltaron los perros. Salió el hombre. Nos quitamos los cascos y le confesamos que estabamos muy perdidos. Nos dijo que teniamos que tomar el camino de tierra.



Con el corazón en un puño bajamos mucho rato. Suerte que él lleva muy bien la moto. Bajamos hasta el pantano. Se mostraba de un azul maravilloso. Al acercarnos a la orilla vimos unos bañistas. Fuimos bajando y la carretera, que volvía a ser asfaltada, nos llevó hasta un cámping.

Aparcamos la moto a un lado del camino. Recuerdo que había unos coches y, también, unas sillas de playa y un kayak. Pero no había nadie. Nos bañamos, nos tumbamos al sol, estuvimos de maravilla. Y nos fuimos para que nos nos atrapara el atardecer de camino a casa.



Al salir sabíamos que no podíamos seguir por el camino que habíamos bajado así que cogimos el de la derecha. La carretera era asfaltada. Hasta que llegamos a un túnel. Tan oscuro que no se veía el final. En ese momento decidí que esta aventura era digna de ser contada.  

Encendí la cámara y cruzamos. Llegamos a las compuertas del pantano de Santa Ana. Seguimos dentro del bosque. De repente empezó a gritar "¡se me ha cruzado un perro!". Paro la moto y vimos como un cervatillo correteaba colina abajo. En total nos cruzamos con un zorro y una ardilla también.



Al cabo de muy poco salimos a otra carretera. Al fondo, a nuestras espaldas, estaba el majestuoso Congos de Montrebei. Así que no podía ser de otra forma, habíamos llegado Aragón. En esa misma carretera vimos un "Recuerde" en vez de su versión catalana de "Recordi"

Al final llegamos a la carretera nacional que nos informaba que quedaban 54km para volver a Lleida. Menuda vuelta habíamos dado. Seguimos la nacional hasta casa. Y ahora esta historia es un Instante de Tiempo más en mi colección. 

M5379

Adriana


domingo, 7 de agosto de 2016

Mis rituales cuando viajo

Seguro que ya os he comentado mil veces que me encanta viajar, pero es cierto, ¡ME ENCANTA VIAJAR! Y como todo buen hombre o mujer que le gusta viajar acaba desarrollando ciertos vicios, ciertos... vamos a llamarles rituales. 

1. Mandar postales


De echo puede ser una de las cosas que más me gusta. Por eso hice una entrada hará algún tiempo. No siempre son fáciles de encontrar o a veces el precio del sello es muy caro pero siempre vale la pena.

Mandando postales desde el único buzón de Amsterdam


2. Visitar la oficina de turismo


Aunque haya ido mil veces a ese lugar me gusta saber las ultimas novedades y no dejarme ningún lugar por descubrir. A veces es un placer pero otras un suplicio y esa emoción pues siempre me ha divertido. 

3. Comprar una Vogue


Puede sonar raro pero ... es otro tema largo que merece bien una entrada para ello. Simplemente os comentaré que tengo Vogue que no puedo ni leer y también que hay países que no tienen Vogue y termino comprando alguna otra revista. 

4. Salir a correr y guardarme la ruta en el Polar


Como ya sabeis me encanta correr y no voy a dejar de hacerlo porque no esté en casa. De hecho este ritual mio me ha dado muchas anécdotas de las cuales podría contaros en otra entrada, ¿por que no?

Ruta de running por el Vondelnpark en Amsterdam

5. Probar comida típica


De verdad que no entiendo la gente que se va a la otra punta del mundo a pedir una paella o una tortilla de patatas. Si estas en Japón no probaras mejor sushi igual que el mejor guacamole esta en México o el mejor salmón en Noruega. 

¿Cuál es tu comida y país favorito?

6. Escuchar la música típica


No me refiero a que si venís a Cataluña os machaque a sardanas pero si me gusta poner la radio (o la tele) y oír la música que escuchan allí. En Ucrania nos pasamos horas frente al televisor echándonos una risas y escuchando canciones de allí.



7. Ir a los mercados


La verdad es que suelo terminar en uno de ellos siempre que viajo con mi madre. A ella le encanta. Pero tiene razón, en ellos se conoce a gente del país, se prueba comida típica, si te atreves puedes probar de hablar su idioma, ...

8. Hacer un montón de fotos


Mi récord fue unas 600 fotos en 24 horas en Londres y el segundo durante diez días en Martinique hice más de 1.000 fotos. La verdad es que son demasiado. Ahora el problema es que viajo con demasiadas cámaras. No se que será lo siguiente...

9. Visitar parques y jardines botánicos


No se como empezó todo, solo sé que me encantan. En cualquier época del año, cuando estuvimos en Amsterdam pudimos refugiarnos del frío junto a las palmeras. ¿Me creceríais si os digo que esta foto está echa en el mes de diciembre en la famosa ciudad holandesa?

Hortus Botanicus (Amsterdam)

10. Hacer alguna foto para el mapa de Instagram


Y para que negarlo, nos gusta viajar porque nos gusta presumir de nuestros viajes. Y uno de los mejores escaparates para ver todos los kilómetros cuadrados que has pisado es el Mapa de Instagram.

Estos son mis pequeños rituales o manías o como queráis llamarlo que hago si o si en casi todos mis viajes. Ahora es vuestro turno, contadme que soléis hacer cuando viajas. Nos vemos el próximo domingo. 

M5379